lunes, 7 de octubre de 2019

Minicrónica del Encuentro Nacional de Traducción 2019

El 20 y 21 de septiembre se llevó a cabo en el Instituto Superior San Bartolomé de la ciudad de Rosario el Encuentro Nacional de Traducción 2019. Hasta ahora siempre se había hecho en Córdoba ya que los organizadores —Julieta Olivero y Juan Manuel Macarlupu— son de esta provincia. Me parece un acierto que este año hayan cambiado de sede y creo que sería una buena idea que cada año se hiciera en una ciudad argentina diferente para que traductores de distintas provincias puedan asistir a este tipo de eventos.

El jueves 19, es decir, un día antes del inicio del encuentro, hubo dos cursos precongreso: Traducciones públicas. Formatos y estilos, dictado por Horacio. R. Dal Dosso, y La traducción queer como especialización, dictado por Florencia Aguilar

El viernes 20, a las 17:00, arrancó formalmente el encuentro. Cuando me acredité, me dieron una bolsa con el programa del encuentro, una carpeta, hojas para tomar notas, una birome, un señalador del diccionario bilingüe Persico's Companion to Argentine Spanish y un voucher para acceder de forma gratuita a una licencia de AceProof, un programa para el control de calidad de las traducciones. Como en todos los eventos de esta clase, también recibí una identificación.

Acreditándome en el ENT 2019
 

 



Luego de la apertura, comenzaron las ponencias. Yo asistí a Inexperiencias de una intérprete y traductora, en la que Gabriela Lorenzo nos contó sus comienzos en la profesión. Fue una presentación ideal para estudiantes de traductorado y traductores recién recibidos porque Gabriela brindó consejos para quienes quieren empezar a trabajar. Después, fue el turno de Agustina Bellino con su presentación Traducción institucional: el caso de documentos de organizaciones internacionales. Gracias a esta ponencia, pudimos conocer la forma en que trabajan los traductores en organizaciones internacionales, algo bastante desconocido para la mayoría de los presentes. De forma paralela, María Laura Fuentes presentó la ponencia Procesos cognitivos en la didáctica de la traducción, mientras que Micaela Tenaguillo habló sobre Los estados contables: información indispensable para la internacionalización de una empresa.

De 19:15 a 19:30 se hizo un receso para tomar café y comer cosas ricas. Yo aproveché para pasar por el stand de la librería SBS y me compré el libro ¿Por qué decimos? de Charlie López, en el que se cuentan los orígenes y las historias de palabras y frases de uso diario.


Después del receso, hubo tres ponencias más, pero yo no pude quedarme. De todos modos, escuché muy buenos comentarios sobre estas presentaciones: 
  • Buenas prácticas: del presupuesto a la entrega (Horacio R. Dal Dosso)
  • Productividad para traductores: recursos, inversión y austeridad (Agustina Bellino)
  • En la nube: Tres experiencias de trabajo cooperativas, autogestionadas e innovadoras (Virginia Monti, Macarena Troscé y Joshua Velásquez)

El sábado 21 las actividades arrancaron a las 09:00. Yo asistí a la ponencia de Florencia Aguilar: El lenguaje no binario y les traductores. Fue una presentación muy interesante donde se habló de la historia del lenguaje inclusivo, cómo se usa en diferentes idiomas y se vieron ejemplos de traducción audiovisual en los que se usa el lenguaje no binario. En el otro salón, se presentó Rosana Bailone con La trastienda de una empresa de traducción. La siguiente ponencia a la que asistí fue la de Martín Tapia que se titulaba El traductor, corrector de su propio trabajo: Del conocimiento normativo del español al desarrollo de las competencias morfosintáctica y semántico-lexicográfica. Esta ponencia me interesó mucho porque, en la actualidad, estoy cursando a distancia la carrera de corrección de textos en lengua española. Mientras tanto, en la otra sala, Gustavo Méndez hablo sobre Project Management: ¿Qué sucede en la "cocina" de los proyectos de traducción?



De 11:00 a 11:30 se realizó un receso y de 11:30 a 12:30 tuvo lugar el debate Activismo y traducción: ¿caminos contradictorios o convergentes? Lamentablemente, no pude presenciarlo, pero sé que participaron las chicas del grupo de Facebook Traductoras e Intérpretes Feministas de Argentina (TEIFEM), quienes anunciaron la creación de la filial Rosario del grupo.

A las 14:30 se reanudaron las actividades con las ponencias Estudio del proceso traductor: actividades en la academia y en la industria de Paula Estrella y Traducción literaria: la propuesta colaborativa y experiencial de Susana Chinos de María Cecilia de la Vega. A las 15:30 asistí a la presentación del diccionario bilingüe Persico's Lexical Companion to Argentine Spanish. Yo ya tenía el diccionario porque lo compré hace unos meses. Es un diccionario de argentinismos ideal para quienes tienen que traducir del español de Argentina al inglés. También puede ser de gran utilidad para los extranjeros que estudian nuestra variedad de español. Luego, se presentó Antonella Speroni con su ponencia ¿Resistir o poseditar? Oportunidades de una tecnología que llegó para quedarse. Como yo hago muchos trabajos de posedición, fue una de las ponencias que más captó mi interés. De forma paralela, Valeria Virga habló sobre El traductor y los eventos deportivos internacionales: nuestra experiencia en los mundiales juveniles de rugby.

El último receso se realizó de 16:30 a 17:00 y llegamos a las últimas ponencias del encuentro. Yo presencié El traductor como héroe: sugerencias para superar una prueba de traducción de Delfina Morganti Hernández, que fue una ponencia muy dinámica en la que Delfina brindó muy buenos consejos. La otra ponencia fue la de Julieta Olivero y se tituló De traductora a emprendedora: un cambio de perspectiva. Por último, se hicieron sorteos (no gané nada) y se cerró el encuentro.

En resumen, el Encuentro Nacional de Traducción 2019 fue un evento que me permitió encontrarme con colegas que hacía tiempo que no veía y mantenerme actualizada sobre todo lo que gira en torno al mundo de la traducción. Hay que destacar la buena organización y la puntualidad con la que se llevó a cabo el evento. Felicito a los jóvenes traductores cordobeses Julieta Olivero y Juan Manuel Macarlupu por el gran trabajo que han realizado para llevar a cabo de manera exitosa este gran evento.

Mi certificado de asistencia al ENT 2019

¿Concurrieron al Encuentro Nacional de Traducción 2019? ¿Qué ponencias presenciaron? ¿Cuáles les gustaron más? ¿Les gusta ir a este tipo de eventos? Cuéntenme.

domingo, 24 de marzo de 2019

Por qué decidí comenzar a estudiar corrección de textos

Cuando terminé de cursar el traductorado y empecé a trabajar para una agencia, me di cuenta de que la formación que había recibido en el área de español no era tan buena. Tenía errores gramaticales y de puntuación, y los editores decían que debía mejorar mi estilo. Siento que la carrera estuvo más focalizada en la parte de inglés, mientras que las materias relacionadas con el español eran pocas. Además, los docentes daban por sentado que nosotros teníamos una buena base producto de nuestro paso por la secundaria. Cuando algún alumno preguntaba si íbamos a ver algo de ortografía o puntuación, nos decían que eso ya debíamos saberlo.

Para poder mejorar la calidad de mis traducciones, después de recibirme y matricularme, hice un curso a distancia de corrección de textos destinado a traductores. La Fundación Litterae tenía un convenio con el Colegio de Traductores de la Provincia de Santa Fe, 2ª circunscripción. El curso tenía una duración de dos cuatrimestres y, al finalizarlo, se obtenía el certificado de traductor corrector científico-técnico-jurídico. Había que cursar tres materias: Normativa de la Lengua Española, Corrección de Textos Científicos y Corrección de Textos Jurídicos. Esta última materia fue la que más me costó porque no soy traductora pública, sino literaria, técnica y científica. Desconozco si hoy en día sigue vigente el convenio. Busqué información en la página del Colegio y no encontré nada, así que creo que ya no está más disponible este curso.


Luego hice algunos cursos de traducción médica, subtitulado y traducción literaria, y estuve unos meses sin estudiar nada hasta que este año me vinieron ganas de estudiar algo. Barajé diversas opciones y, al final, opté por la carrera de corrección de textos en lengua española.

Los motivos por los que elegí esta carrera son los siguientes:

  • En primer lugar, quiero mejorar mis habilidades lingüísticas para seguir mejorando la calidad de mis traducciones ya que a veces continúan criticándome el estilo.
  • En segundo lugar, quiero mejorar mis habilidades de redacción porque me gusta escribir. Desde hace años, escribo cuentos e, incluso, he obtenido algunos premios literarios. Hasta ahora siempre fue de forma amateur, pero mi sueño es llegar a ser una escritora profesional. Entre mis metas a mediano plazo está escribir mi primera novela.
  • Por último, quiero ofrecer un servicio más a mis clientes, en este caso, la corrección de textos en español. En mi blog literario Sol de Echesortu suelo recibir libros de escritores independientes autopublicados para reseñar. El nivel es variado. Si bien hay libros que tienen muy buenas tramas, suelo encontrar errores ortográficos, gramaticales, de puntuación y de sintaxis. La mayor parte de estos libros no pasó por las manos de un corrector.
La carrera la hago a distancia a través de la Fundación Litterae. Para inscribirse, hay que ser estudiante avanzado o egresado de una carrera terciaria o universitaria. Dura dos años y el tercer año es optativo (no voy a hacerlo porque es presencial). Las materias que se dictan en el primer año de la carrera son Normativa Lingüística Española, Gramática de la Lengua Española, Ortotipografía del Español e Introducción a la Corrección de Textos. Al aprobar el examen final de primer año, el alumno obtiene el título de atendedor o asistente del corrector. En segundo año también hay cuatro materias que son las siguientes: Gramática de la Lengua Española, Análisis de Errores, Corrección de Textos Especializados e Introducción a la Lengua Latina. Luego de aprobar el examen final de segundo año se obtiene el título de corrector internacional de textos en lengua española. Además de la matrícula y el pago de la cuota mensual, hay que comprar la bibliografía. Por suerte, yo tenía siete de los once libros que piden porque varios me los había comprado hace unos años cuando hice el curso de traductora correctora. Si quiere acceder a más información sobre esta carrera y otros cursos de la Fundación Litterae, hagan clic aquí

Me gusta estudiar a distancia porque me puedo organizar mejor y balancear el trabajo, el cuidado de mi mamá (tiene Alzheimer) y el estudio. Cada vez hay más carreras que se pueden cursar con esta modalidad y es genial porque se puede acceder a carreras que no están disponibles en el lugar donde uno vive. Con respecto al futuro laboral de esta carrera, me gustaría dedicarme a la corrección de textos literarios (cuentos y novelas) y académicos (tesis, tesinas, artículos científicos, etc.), además de currículums.

Me gustaría saber qué opinan de esta carrera. ¿Alguno de ustedes la hizo? Cuéntenme.

sábado, 23 de febrero de 2019

Entrevista a la traductora Macarena Troscé

Hoy comparto con ustedes la primera entrevista del año. En este caso, entrevisté a Macarena Troscé, traductora especializada en cuidado de la salud.

¿Por qué decidiste convertirte en traductora?

Siempre me gustaron el inglés, la lingüística, la gramática y la escritura; pero tomé la decisión de convertirme en traductora principalmente porque me atraía mucho la idea de poder trabajar desde la computadora y viajar. Conocí dos traductores que viajaban (y todavía viajan) todo el tiempo, y ellos me inspiraron muchísimo.

¿Cuáles son tus áreas de especialización?
Macarena Troscé


Me especializo en textos de cuidado de la salud, bienestar y comunicaciones empresariales (internas y externas) para el público en general. Suelo trabajar con textos informativos y publicitarios para pacientes, clientes y empleados de empresas de salud y bienestar de Estados Unidos.

¿Qué herramientas informáticas solés utilizar? ¿Preferís alguna en particular?

Las herramientas que más uso son Wordfast, Trados Studio y SmartCat. Mi preferida siempre fue Wordfast, porque es muy fácil crear memorias y glosarios, que son fundamentales para lograr traducciones consistentes, y la opción de QA es completa y sencilla.

¿Cuáles son las ventajas de trabajar como traductora de manera independiente?

Puedo manejar mis horarios, no tengo que tomarme un colectivo todos los días para ir a la oficina y no tengo que salir de casa si llueve torrencialmente… eso es muy valioso para mí. Además, al ser independiente, elijo en qué tipo de proyectos quiero participar, y gracias a eso puedo decir que disfruto cada día de trabajo, porque traduzco y edito sobre temas que me interesan y me motivan. Por último, ¡puedo viajar! Y esa fue mi idea desde un principio, no tener un horario ni un lugar fijo para trabajar, y me encanta la libertad que me da que mi oficina sea la laptop.

¿Considerás que es de vital importancia que los traductores se mantengan activos en redes sociales? ¿Cuáles son tus preferidas?

Creo que las redes sociales, sobre todo LinkedIn y Facebook, son muy buenas para conocer a otros colegas y generar vínculos profesionales y personales. Como nuestra profesión es 100 % en línea, necesitamos tener una presencia virtual constante y consistente. Es la mejor forma de promocionar nuestros servicios. Sumado a eso, tenemos que brindar siempre un servicio de calidad. Son las dos caras de la moneda: hacer las cosas bien y saber comunicarlo.

¿Por qué decidiste crear el grupo de Facebook Healthcare and Medical Linguists?

Muchas veces tengo que derivar trabajo o me piden referencias de colegas en otros idiomas, y me imagino que no soy la única a la que le pasa. Por eso quería tener una especie de base de datos con distintos traductores y traductoras que se especialicen en medicina y cuidado de la salud en distintos pares de idiomas. Además, no existía un grupo como este, y es un excelente espacio para compartir dudas y recursos relacionados con estas industrias específicas.

Una de tus especialidades es la traducción de textos relacionados con el bienestar, la salud y la atención médica. ¿Qué dificultades suelen presentar estos textos al momento de la traducción?

Diría que hay dos grandes desafíos: primero, es importante conocer en profundidad cómo funciona el sistema de salud en el país donde se originó el texto, y estar al tanto de las diferencias entre ese sistema de salud y el de nuestro país. En mi caso, como soy de Argentina y trabajo para clientes de Estados Unidos, son muchas las diferencias, y es importante tenerlas en claro. Tengo que saber sobre Medicare, Medicaid, los seguros de salud y las leyes que regulan la atención médica, como la HIPAA y la ADA. Y ese es el segundo desafío: los acrónimos, que se usan con tanta frecuencia en inglés y suelen dificultar la comprensión del texto. Por eso es tan importante conocer el tema en profundidad, porque la verdad es que los acrónimos se repiten mucho; entonces, una vez que entendemos qué significa cada uno, no corremos riesgos de traducirlos mal ni perdemos tiempo investigando a qué se refieren. Al principio, yo leía “PCP”, “RD”, “ACA” y “EAP”, por ejemplo, y no entendía nada. Ahora ya tengo clarísimo qué significan, y eso impacta de forma muy positiva en mi productividad y en la calidad final.

¿Qué cualidades son necesarias para ser un buen traductor de textos médicos?

La verdad es que no trabajo con textos médicos técnicos, pero creo que es fundamental saber medicina (es justamente por eso que yo no los hago). Lo ideal es hacer cursos y asistir a talleres sobre el tema, para conocerlo a fondo y entenderlo de verdad. Hace falta saber bien cómo funciona el cuerpo, qué enfermedades y curas hay, cómo funciona el sistema de salud y cuáles son los problemas específicos que surgen en la traducción médica.

¿Qué consejos le darías a un estudiante avanzado de traductorado o a un traductor recién recibido que quiere insertarse laboralmente?

Que aprenda a emprender. Que aproveche todos los recursos gratuitos que hay disponibles en línea, desde cómo usar las CAT, hasta cómo perfeccionar su CV y promocionar sus servicios. Que hable con colegas con más experiencia para que lo ayuden. Que le dedique tantas horas a buscar trabajo como les gustaría pasar trabajando más adelante. Que sea constante y persistente. Que lea libros y haga seminarios web sobre traducción, pero también sobre marketing, negocios y emprendimiento. Que no se quede con esas agencias mal organizadas y con tarifas bajas, que busque siempre la forma de trabajar con mejores clientes. Que cuide su salud desde el minuto uno. ¡Y que disfrute mucho la profesión!

lunes, 3 de diciembre de 2018

Entrevista a la traductora María Scheibengraf

Sin son asiduos usuarios de LinkedIn, seguramente conocerán a la traductora María Scheibengraf, quien utiliza esta red social de una forma admirable. Me pareció una buena idea entrevistarla y, a continuación, podrán ver el resultado.

¿Por qué decidiste estudiar traductorado de inglés?

María Scheibengraf
Porque se me daban muy bien el inglés y el español, porque estaba enamorada de la cultura británica (sobre todo como fanática de Harry Potter) y porque decidí que quería trabajar como intermediaria entre culturas e idiomas. Como descendiente de inmigrantes, viví las barreras lingüísticas y culturales en primera persona desde muy chica, y siempre vi la traducción como una forma de superarlas y unir a las personas.

¿Cuáles son tus áreas de especialización?

Me especializo en Marketing e Informática. Estas especializaciones se dieron un poco al azar; cuento con un título técnico en Informática porque fui a una escuela técnica con especialización en eso, y aprendí muchísimo Marketing tomando decenas de cursos para impulsar a Crisol en la industria. Luego seguí tomando cursos de Informática y Programación también para aplicar los conocimientos a Crisol y, cuando quise darme cuenta, esas dos áreas eran mis puntos más fuertes. Así que decidí trabajar con ellas como mis especializaciones. Tengo mucha experiencia en otras áreas como Medicina, Contratos, etc., pero no los considero mi especialidad. Al trabajar como parte de un equipo, mis socias se especializan en otras áreas y nos complementamos muy bien, así que me puedo dar el lujo de continuar perfeccionándome en los dos campos que amo.

¿Qué herramientas informáticas utilizás para traducir?

Trabajo mucho con herramientas en la nube porque permiten el trabajo colaborativo con mis socias. Algunos clientes y algunas clientas nos piden que usemos herramientas específicas como SDL Trados o MemoQ, pero la verdad es que no las prefiero.

¿Te resultó complicada la inserción laboral?

Sí. Si bien hace más de 7 años que trabajo en la traducción, solo lo hago a tiempo completo hace dos años (cuando fundamos Crisol). Lamentablemente, debido a que estudié en una universidad que no capacita en inserción laboral ni marca personal, el comienzo de Crisol fue duro. En esa universidad te gradúas como lingüista con conocimientos altísimos, de los mejores en los países de habla hispana, pero te pasas la carrera creyendo que lo máximo a lo que puedes aspirar es a trabajar para una agencia local. Crisol fue una apuesta a tener éxito más allá de la escena local argentina. Tuve la dicha de asociarme con tres colegas y amigas, y cuatro cerebros trabajan más rápido que uno, por lo que aprendimos a insertarnos tocando de oído, tomando cursos y arriesgándonos. Nos salió bien, mitad por la perseverancia y mitad porque supimos aprovechar oportunidades que surgieron en momentos justos. El hecho de que dos de nosotras vivimos en Europa también nos abrió muchas puertas. Pero queremos que otros traductores y otras traductoras lo tengan más fácil, por eso ponemos mucho esfuerzo en capacitar sobre Marketing y Marca Personal a lingüistas noveles.

Sos una usuaria muy activa de LinkedIn. ¿Por qué es importante que un traductor tenga un perfil en esta red social?

Nosotras (Crisol) obtenemos el 80 % de nuestros clientes a través de LinkedIn. Estamos en la era del Marketing de contenido y del Marketing de atracción; no vas a tocarle la puerta a un cliente potencial sino que permites que te observe por la ventana, que se beneficie de lo que le muestras, y que se acerque a ti por interés propio. LinkedIn es una plataforma fantástica para eso, sobre todo porque la visibilidad de las publicaciones traspasa a los contactos que tienes en tu red. Si usas bien las funciones de la plataforma, te puedes destacar como experto o experta en la industria (cualquiera sea tu campo), y te llueven los mensajes privados de clientes y clientas que necesitan tus servicios. Por otro lado, la comunidad que se forma allí es realmente increíble; aprendes muchísimo de tus colegas, compartes recursos útiles, tomas cursos en línea, pides consejo, etc. ¡Es mi red favorita!

¿Qué otras redes sociales o sitios web considerás que son útiles para que los traductores se hagan conocer y obtengan clientes?

Hay muchísimos, y no todos funcionan igual para todas las personas. Es muy importante tener una página web propia con un dominio propio, porque es tu carta de presentación. Y debe verse profesional. Luego, es bueno elegir una o dos redes sociales en las que hacer presencia. No hace falta estar en todas, y depende de cuáles frecuenten los clientes potenciales, pero elegir una o dos le agrega credibilidad a la marca personal (qué compartir ya es un capítulo aparte y tiene que ver con lo que mencionaba antes, el Marketing de contenido). Luego hay sitios como ProZ o TranslatorCafé, en donde puedes pagar una membresía prémium y acceder a ofertas de trabajo antes que los demás; conozco muchos colegas que obtienen allí a la mayoría de sus clientes. Lo importante es no creer que crear un perfil en cada uno de estos lugares y sentarse a esperar que los clientes vengan a ti es la forma de conseguir más trabajo. Es un esfuerzo de meses que incluye compartir contenido útil para tus clientes potenciales, por lo que siempre recomiendo tomar cursos sobre creación de contenido y marca personal.

Junto a un grupo de colegas, fundaste Crisol Translation Services. ¿En qué consiste este emprendimiento?

Nos gusta definirnos no como una agencia sino como un grupo de freelancers organizadas. Los clientes pueden contratar solo a una de nosotras o al equipo completo, según lo que se adecue mejor a sus necesidades. Las socias fundadoras somos íntimas amigas, por lo que no se siente como un trabajo sino como un espacio de diversión y crecimiento en equipo. A todas nos apasiona la traducción y soñamos con cambiar las reglas de juego al menos en Argentina, donde la mayor parte de las agencias funciona y se enriquece cobrando en moneda extranjera y pagando a sus freelancers en moneda local y solo unas pocas migajas. Nos parece injusto, poco ético y muy triste. Por eso hacemos tanto énfasis en construir una marca personal y trabajar para clientes finales o agencias multinacionales que pagan tarifas decentes, y queremos ayudar a los traductores y las traductoras noveles en ese camino. Por el mismo motivo, cuando necesitamos tercerizar trabajo (no pasa muy seguido porque todavía somos un emprendimiento chico), pagamos tarifas decentes. Si tuviera que decir de manera sintética en qué consiste Crisol, diría que somos un equipo que brinda servicios lingüísticos de manera profesional, ética y amigable. Somos una familia y me siento muy privilegiada por formar parte de ella.

¿Qué consejos le darías a alguien que quiere convertirse en traductor?

Primero que nada, que tengan paciencia. El progreso es lento y los resultados no se ven de la noche a la mañana. Es bueno iniciar la transición hacia la traducción a tiempo completo de manera gradual, quizás con un trabajo part-time complementario al principio. Segundo consejo: ahorrar dinero antes de largarse a trabajar en la industria a tiempo completo, porque van a necesitar invertir en varias cosas (página web, cursos, membresías, etc.). Tercer consejo: no se apuren a hacerse miembros de una asociación profesional; déjenlo para cuando ya tengan más experiencia e ingresos. Otro consejo sería usar cualquier momento destinado a la traducción en el que no tengas ningún proyecto a mejorar tus aptitudes lingüísticas o tu emprendimiento: tomar cursos sobre Marketing por correo electrónico, Marketing de contenido y marca personal; aprender a usar herramientas como canva.com o answerthepublic.com; pulir el currículum o el folleto empresarial (depende qué elijas usar para presentarte antes clientes o clientas potenciales); hacer traducciones voluntarias para causas sociales que te interesen; etc. Por último, me gustaría alentar a cualquier persona que tenga dudas concretas en relación con su inserción laboral a contactarme por LinkedIn y con gusto aconsejaré desde mi propia experiencia.


miércoles, 9 de mayo de 2018

Entrevista a la traductora María Laura Ramos

Hoy comparto con ustedes una entrevista que le hice a la traductora María Laura Ramos, quien se dedica principalmente a la traducción audiovisual y literaria.

¿Por qué decidiste convertirte en traductora?

Cuando estaba por terminar la escuela secundaria, barajaba muchísimas posibilidades, todas ellas dentro del terreno humanístico, y la que más me atraía era Letras. Por eso —un poco por la influencia errada de quienes me decían que el único camino de una licenciada en Letras era la docencia— y de mis conocimientos de inglés, me incliné por el Traductorado Técnico-Científico y Literario en Inglés.

¿Cuáles son tus áreas de especialización?

María Laura Ramos
Insisto, como mi gran pasión fue y es la literatura, mi carrera como traductora siempre se inclinó hacia lo literario. Y la traducción audiovisual está entre sus variantes.

¿Qué traductores admirás?

A todos los que se esfuerzan constantemente por tener una mirada amplia y social, no academicista, de la traducción.

Además de ser traductora, trabajás como docente. ¿Qué te parece la formación que reciben los traductores hoy en día? ¿Harías algún cambio en los planes de estudio?

Los planes de estudio son siempre perfectibles y nunca sintonizan en un ciento por ciento con los tiempos en que se aplican. Pero la formación del traductor en Argentina, ya sea público, técnico-científico o literario, sigue siendo de altísima calidad.

Te desempeñás como coordinadora de la Diplomatura en Traducción de Textos Audiovisuales. ¿Nos podrías contar algo sobre esta diplomatura?

En realidad, la Diplomatura devino este año en Especialización en Textos Audiovisuales y Accesibilidad. Es un postítulo que profundiza los conocimientos en la interpretación de textos audiovisuales y su posible accesibilización para personas con discapacidad visual o auditiva. Pueden leer más en el blog del terciario de la ENS en Lenguas Vivas, Sofía Broquen de Spangenberg, la institución pública donde se dicta el postítulo: http://lvsofiaspangenberg.blogspot.com.ar/.

Con respecto a los programas que se usan para realizar traducciones audiovisuales, ¿cuáles son tus preferidos?

Dentro del software gratuito, estoy muy acostumbrada a usar el Subtitle Workshop. Pero el Subtitle Edit no tiene nada que envidiarle, y para algunas funciones es incluso mejor.

¿Qué cualidades son necesarias para ser un buen traductor audiovisual?

Tener sensibilidad para captar la información que llega por canales que no son exclusivamente los del texto escrito, un excelente manejo del español para sintetizar y parafrasear, y dominio de los distintos niveles de lengua. Y contar con ciertos conocimientos informáticos.

También sos coordinadora de la Escuela de Otoño de Traducción Literaria que se lleva a cabo desde hace unos años en el I. E. S. en Lenguas “Juan Ramón Fernández”. ¿Nos podrías comentar en qué consiste esta iniciativa y cómo fue tu experiencia este año?

En realidad, coordino uno de los talleres, el de inglés. Las coordinadoras generales son Lucila Cordone y Estela Consigli. La Escuela consiste en un encuentro intensivo con un autor, en este caso de habla inglesa. Durante toda una semana, un grupo de traductores noveles trabaja con el autor en la traducción de parte de su obra, inédita en español. Estos encuentros incluyen, además del taller de traducción,  la participación en las Jornadas Profesionales para Traductores organizadas por la AATI, previas a la Feria del Libro, y actividades culturales y recreativas, relacionadas con la temática que se esté trabajando. Hace dos años que intervengo en la actividad y siempre salgo enriquecida por la múltiple mirada que aportan todos los participantes, los autores y la coordinadora del proyecto inglés, Cecilia Rossi.

Por último, ¿qué consejos le darías a un traductor recién recibido?

Que no espere que todas las soluciones le caigan como maná del cielo. Que se juegue por lo que lo apasiona. Que nunca pierda la curiosidad ni las ganas de aprender.

jueves, 26 de abril de 2018

Entrevista al traductor Santiago Biei

Hoy comparto con ustedes una entrevista que le hice al traductor Santiago Biei, quien no solo se dedica a la traducción, sino también a la interpretación, la docencia y la redacción de contenidos.

¿Qué te motivó a estudiar traducción?

La curiosidad por los idiomas fue algo que siempre me atrajo de forma fuerte y la opción por la traducción en un primer momento fue motivada por la posibilidad de estudiar no solo la lengua extranjera, sino la materna, a diferencia de lo que ocurre en los profesorados.

¿Cuáles son tus áreas de especialización?
Santiago Biei

Me gustaría aclarar en primer lugar que las áreas de especialización, a diferencia de lo que se pueda pensar, en muchos casos las determina la demanda antes que una decisión propia. Mi primer cliente requería traducciones en el área de medicina, el segundo, lo mismo y llevados un par de años me vi convertido en un experto en el área. Lo mismo me sucedió en el ámbito legal, otra de mis áreas fetiche.

¿Cuáles son tus herramientas informáticas preferidas de traducción?

Coincido en este caso con lo que dijo el Trad. Juan Manuel Macarlupu en este blog, MemoQ es una herramienta excelente, de una interfaz similar a otras, pero que ofrece seminarios virtuales gratuitos para su utilización, por lo que no es necesario asistir a cursos pagos.

¿Trabajás para agencias de traducción o también para clientes directos?

Trabajo bajo las dos modalidades. En cuanto a lo más conveniente, es necesario sopesar las ventajas y desventajas. Los clientes directos ofrecen tarifas superiores a las agencias, sin duda alguna. Sin embargo, uno es su propio revisor y controlador de calidad, lo que insume más tiempo.

¿Cómo fue tu experiencia como profesor adscripto a la cátedra Traducción Literaria?

Fue una experiencia increíble, gracias al Trad. Marcelo Coccino, profesor director de la adscripción. Requirió de muchísimo esfuerzo, como siempre digo, tuvo la intensidad de una carrera, pero significó una vivencia única de aprendizaje. Trascendió lo académico y sirvió para forjar vínculos con otras instituciones, docentes y alumnos. Recomiendo a todos realizar adscripciones y especializaciones en las áreas de su interés.

Además de ser traductor, sos intérprete. ¿Por qué decidiste estudiar interpretación?

Una vez más, el amor por los idiomas tuvo mucho que ver, pero lo que más me atrae de la interpretación es verle el rostro humano de la gente para la que trabajamos. Ser la voz de alguien es algo verdaderamente alucinante. Podemos ver el resultado de nuestra labor, la comprensión de las partes, en forma simultánea y eso es una satisfacción que en la traducción de textos no existe.

¿Nos podrías contar en qué consiste tu trabajo como intérprete telefónico?

Trabajo en contextos de inmigración, es decir, aquellos en los que personas de origen latinoamericano, generalmente mexicanos, que residen en los Estados Unidos.  Mi tarea consiste en interpretar para ellos cuando deben ver los servicios sociales, de salud, penitenciarios, de emergencia, entre muchos otros. Lo que implica estar en cuestiones únicas, como partos en los que gritaba en el teléfono ¡Puje, señora! ante la indicación del médico angloparlante. También interpreté en tomas de rehenes, emergencias internacionales como hundimientos de barcos o contextos judiciales. La modalidad consiste en estar de guardia en la computadora, con un software especial abierto. Si se necesita un intérprete suena una alarma, se atiende y se comienza a trabajar. Los clientes están al teléfono, en una llamada de tres personas o en altavoz. La empresa que te contrata transfiere la llamada telefónica a las computadoras de los intérpretes y el trabajo es remoto, es decir, desde casa.

No solo hablás inglés, sino que estudiaste varios idiomas. ¿Traducís en alguno de estos idiomas?

Sí, mis combinaciones son todas las que impliquen inglés-francés-español.

Otra de tus actividades es la enseñanza en línea. ¿Qué materias enseñás? ¿Qué ventajas y desventajas tiene esta nueva forma de enseñanza?

Enseño principalmente inglés como lengua extranjera en este momento para dos agencias de cursos en línea. Como ventaja, podemos destacar la posibilidad de enseñar desde cualquier lugar y en cualquier horario y sin disponer de un aula. Las desventajas no son demasiadas, en mi caso, me gusta mucho dar clases en movimiento, caminando por el aula, lo que es imposible en la modalidad en línea.

¿En qué consiste tu trabajo como redactor de contenidos?

Es un trabajo similar a la traducción, ya que uno trabaja para agencias, la diferencia es que uno redacta textos en su lengua nativa en base a indicaciones de algún tema. Por ejemplo, un texto de 1500 palabras que sirva para describir un club de fútbol que se desea promover en una revista. Uno debe investigar sobre el club y escribir el artículo. El pago es por palabra y las tarifas varían según la complejidad del tema.

¿Qué consejos le darías a un traductor recién recibido que quiere insertarse en el mercado laboral?

Que no se desanime, de cada 100 CV enviados 10 tienen respuesta y uno solo implica trabajo. Sin embargo, el primer cliente te lleva a otro y en un par de años podés armar una base de clientes. El secreto radica en la insistencia y en una dosis fuerte de autoestima. No hay que acobardarse ante trabajos que puedan parecer difíciles. 

¿Cuáles son tus planes para el futuro?

Seguir con la traducción y la docencia online, y continuar perfeccionándome en el extranjero para poder incorporar más idiomas de trabajo.

En este momento te encontrás en Francia. ¿Nos podrías contar detalles acerca de tu estadía en este país europeo?

Estoy bajo el programa internacional de intercambio de asistentes de idioma, un programa para estudiantes de profesorado de francés. Nos destinan a escuelas secundarias donde enseñamos español y proveemos práctica de conversación a los estudiantes. Además, somos referentes de la cultura argentina por lo que transmitimos cuestiones culturales. Trabajo en los colegios François Villon y Paul Verlaine en la localidad de Les Mureaux, a 34 kilómetros de París. La experiencia es muy positiva y uno se transforma en una suerte de referente comunitario muy popular en las calles del pueblo.

Foto: Gilles Le Dilhuidy